Entorno histórico

Tiempo de cenizas

En 1492, el año en que España descubría América, expulsaba a los judíos de su territorio y reconquistaba Granada, un español fue protagonista de un hecho inaudito que asombró al mundo.

Un extranjero, el cardenal Rodrigo de Borgia, fue elegido papa en Roma. En la época, el papado era un monopolio de las familias nobles italianas, en especial romanas, que gracias a sus ejércitos y alianzas imponían sus candidatos. Solo una personalidad excepcional por su carisma, su habilidad negociadora y su astucia política podía conseguir tan increíble logro. En poco tiempo el nuevo papa añadió al poder espiritual y político del papado el militar, rodeándose de un ejército de compatriotas que sometieron a las belicosas familias romanas. Entre ellos se contaban numerosos familiares llegados de España y sus propios hijos, entre los que destacó César Borgia, un gran general que pudo haber unificado Italia.

Por esa razón fueron odiados y calumniados como nadie antes ni después, y pasaron a la historia, injustamente, como ejemplo de depravación.

Los Borgia se mantuvieron en el poder gracias a una continua lucha política y militar y fueron contemporáneos de extraordinarios sucesos y de personajes irrepetibles.

Un tiempo extraordinario, personajes irrepetibles y unas páginas de la historia desconocidas

Tiempo de cenizas, a través de su protagonista, Joan Serra, nos traslada a la época y nos presenta a personajes históricos decisivos. Conoceremos la Florencia de Maquiavelo y Savonarola, el Nápoles del Gran Capitán, la España de los Reyes Católicos y de la Inquisición y la Roma del papa Borgia y sus ambiciosos hijos César, Juan y Lucrecia. Y también nos convierte en testigos del esplendor y la caída de los Borgia, del auge y el fin de la república teocrática de Savonarola, de la conquista de Nápoles, que inaugura el imperio español en Europa, y la España de la Inquisición y de la peste. Tiempo de cenizas es un intenso relato que seduce al lector y que aporta un rigor histórico poco frecuente.